En la Sociedad actual en la que vivimos parece que siempre nadamos contracorriente, pero la realidad es esa, nos dicen cómo pensar, como vestir, qué comer... hemos dejado de decidir y pensar por nosotros mismos...y entramos en conflicto con lo que sentimos realmente.
Y cuando estamos demasiado tiempo nadando contracorriente, llegará un momento que nuestros brazos se cansarán y no podremos dar un paso más, allí es cuando el río de la vida nos pasa literalmente por arriba.
Déjate fluir y relajate, de esta manera podremos ver los obstáculos que tenemos delante y tendremos todavía la energía necesaria para anticiparlos y sortearlos. NO SOMOS SALMONES!!!
